El empleo privado y el público

Cada día salen de debajo de las piedras más expertos en eficiencia, optimalidad, escasez de recursos, mercados, deuda, déficit, bienes públicos y privados y en todo tipo de términos que se usan normalmente en Economía Positiva. Es una pena que no conozcan otro término: el de Economía Normativa, porque la mayoría de esta gente lo que hace realmente son juicios de valor de los que ellos quieren que sea los objetivos de la Política Pública. Me molesta especialmente cuando leo u oigo en la prensa que las funciones de las empresas son la de general empleo. Señores  comentaristas televisivos y columnistas variados: la generación de empleo es una consecuencia de la existencia de las empresas porque contratan trabajo, pero su objetivo es el de conseguir beneficios, sobre todo el de las grandes empresas privadas. Los pequeños empresarios autónomos como mucho, intentan generar su propio empleo.

A la sociedad como ente no le interesa tener parados, a las empresas no les interesa pagar recursos que no les aporten mayores beneficios (lógico, por otro lado). Los parados no son su problema, es un problema del Estado.

Y el colmo de la desfachatez has sido los comentarios del insolente Juan Rosell, presidente de la patronal,  cuando considera que en este país sobran fucionarios. No se si este hombre es tan cínico que engaña a conciencia o es, como muchos comentaristas expertos en economía (o lo se les ponga delante) un ignorante de los temas que trata. Uno de los principios de las empresas públicas y de la función pública es la de generar servicios a la comunidad. O sea señores, la de generar bienes y servicios públicos y como consecuencia, empleo. Lo mismo que las empresas privadas, pero con la peculiaridad de no buscar maximizar los beneficios privados, sino los sociales. Y entre estos últimos está el pleno empleo, el no desperdicio de recursos humanos.

El empleo público en España está por debajo del de la media la antigua Unión Europea de los 15. En los países nórdicos se encuentra en torno a uno de cada cinco, aquí no llegamos a uno de cada diez. Alguien se cree que nuestra economía es mejor que la de los suecos, por ejemplo.

 

Durban se cerró en falso

Durban “se ha cerrado en falso” para variar.  Por si fuera poco la vaga hoja de ruta hacia el futuro…. “otro protocolo, otro instrumento legal o un resultado acordado con fuerza legal” con intenciones de frenar las emisiones mundiales de CO2.  Canadá se descuelga y dice que no puede controlarse en su “derroche de GEI”. Como ya sabe que no tiene intenciones de cumplir, que abandona y, …así no paga derechos ni multas, ni nada de nada.

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